ACUMAR e INTA instalaron huertas en escuelas de la Cuenca
Como una forma de fortalecer la educación ambiental y la agroecología se crearon huertas junto a la comunidad educativa de cinco municipios de la Cuenca Matanza Riachuelo.
Como una forma de fortalecer la educación ambiental y la agroecología se crearon huertas junto a la comunidad educativa de cinco municipios de la Cuenca Matanza Riachuelo.
Junto al Municipio de Avellaneda, el Consorcio del Puerto y empresas locales, se compartieron los avances y logros alcanzados en el marco del Plan de Concientización y Preparación para Emergencias a Nivel Local (APELL) y se planificaron las próximas acciones.
Se trata de un desarrollo de tecnología nacional con el objetivo de controlar de forma automática y online los efluentes que generan las industrias en sus procesos.
Se trata de 40 tablets que optimizan los tiempos en que se labran las actas, mejoran la calidad de las inspecciones, la comunicación con los establecimientos y reducen el consumo de papel.
ACUMAR, organizaciones sociales y gobiernos locales plantaron cientos de ejemplares de especies nativas en Almirante Brown, Esteban Echeverría, Lanús y Lomas de Zamora para promover la restauración del ambiente y la vinculación con el río.
Crece el número de instituciones que ya se inscribieron en el programa de ACUMAR que incluye todos los niveles educativos. Sigue abierta la inscripción durante todo el ciclo lectivo.
Estos estudios permiten conocer el estado del agua, sedimentos y hábitat de la Cuenca Matanza Riachuelo.
Con la participación de 23 exposiciones, la convocatoria se centró en nuevas propuestas de intervención para mejorar la calidad del agua en la Cuenca Matanza Riachuelo.
Este encuentro forma parte de la serie de eventos que ACUMAR se encuentra organizando al cumplirse, este sábado 8 de julio, 15 años del Fallo de la Corte Suprema de Justicia en la Causa Mendoza. Serie que culminará este viernes con una Audiencia Pública sobre Calidad de Agua, que tendrá lugar en Avellaneda.
Junto al laboratorio ambiental, y con la colaboración de un equipo técnico del Instituto Nacional del Agua, se relevó el estado del agua en distintos puntos de la Cuenca, a nivel físico químico, microbiológico e hidráulico.