La Asociación de Lucha contra el Cáncer de Avellaneda (ALCCA) puso en funcionamiento un nuevo salón en su sede de Colón 980, construido en su totalidad por la Municipalidad de Avellaneda, que fue destinado para aquellas mujeres que están haciendo la rehabilitación tras ser operadas de mamas.
Consultada sobre cómo surgió la idea de esta nueva iniciativa, la presidente de ALCCA, Marta Paredes, comentó que, cuando el municipio construyó la Escuela Nº 505 detrás de la entidad, levantó una medianera que generó en los fondos un lugar adecuado que por ese entonces estaba desaprovechado.
«El objetivo principal es destinarlo a las operadas de mamas, que tenían que hacer la rehabilitación en un lugar pequeño y con pocas comodidades. Por eso le pedimos al intendente Jorge Ferraresi si nos podía ayudar», aseguró Paredes.
En ese sentido, la titular de la Asociación destacó que si bien la inauguración oficial será en noviembre, la sala empezará a funcionar cuanto antes, dada la necesidad de las pacientes.
«Cuando lo inauguremos vamos a llamar a toda la gente de Avellaneda que nos ayuda. Queremos hacer una inauguración formal para que todo aquel que colabora con nosotros vea las obras que se realizan, porque cuando nosotros salimos a pedir donaciones es para algo concreto», remarcó Paredes.
Con respecto a la nueva sala, Paredes comentó que es de seis metros por diez y con mucha luz natural. «Es hermosa y no tiene desperdicio. Para nosotros es una obra muy importante porque podemos ampliar la atención», destacó.
Hasta la concreción de este proyecto, las pacientes que tenían que hacer rehabilitación lo hacían en un lugar pequeño y de tres en tres, ya que las instalaciones no ofrecían mayores posibilidades.
«Tenemos muchos consultorios pero también muchas especialidades, por eso se nos hacía imposible destinarles otro lugar», afirmó Marta Paredes.
«Teniendo más amplitud vamos a poder ir incorporando más máquinas y por ahí podemos subir la cantidad que se atienden por hora – explicó – además la psicóloga que está con ellas va a poder tener más gente para poder formar el grupo y trabajar».
Por otra parte, comentó que otra de las ideas es destinar los horarios libres de la sala para convertirla en un auditorio para dar charlas de divulgación y talleres.
Para ello, Marta Paredes confirmó que en los próximos días volverá a apelar a la solidaridad de los vecinos de Avellaneda para juntar los fondos necesarios para «vestir la sala».
«Hay que ponerle cortinas, el acondicionador de aire y comprar las sillas y un cañón proyector para cuando se hagan las conferencias», detalló Paredes.
Un trabajo constante
La Asociación de Lucha contra el Cáncer de Avellaneda trabaja en forma ininterrumpida.
«Desgraciadamente tenemos mucha gente que viene desde las 7 hasta las 22 en forma continua, pero también por suerte funcionan muy bien los consultorios donde hacemos medicina preventiva», destacó Marta Paredes.
En dichos consultorios, se hacen mamografías y ecografías, y se atienden consultas de distintas especialidades como por ejemplo ginecología, dermatología.
«La gente viene porque el bono es muy barato comparado con un lugar privado. No hace falta una orden del médico y pueden consultar ante cualquier duda o por si tienen antecedentes familiares», expresó la presidente de ALCCA.
«Lo que nos llena de orgullo es que ya están viniendo a consultar en forma preventiva las hijas y las nietas de las primeras mujeres que atendimos a principios de los 80 -agregó- cuando hicimos la campaña de difusión en todas las unidades sanitarias».
«Eso es lo que nos gratifica y nos hace pensar que no hemos trabajado en vano, que se hizo todo con seriedad, que se sembró y que se va a seguir sembrando – sentenció Marta Paredes – ALCCA es una gran familia; acá los pacientes no tienen un número, sino un nombre y un apellido».
Empresas de servicios rompieron las veredas
Cada vez que la Asociación sale a la comunidad para solicitar donaciones lo hace para un fin concreto y determinado. En ese sentido, hace poco tiempo, con la ayuda de los vecinos, la entidad destinó cerca de ocho mil pesos para la reparación de las veredas.
Sin embargo, pese al esfuerzo de todos, hoy las veredas se encuentran en mal estado porque fueron rotas por las empresas de servicios para abastecer a la zona, pero no fueron reparadas como era debido.
