«Me siento muy halagada, muy honrada, me da un poco de pudor; aunque son homenajes, caricias que nos hacen a las abuelas estas hijas, como Ana Jaramillo (rectora de la Universidad Nacional de Lanús) a quien conozco desde hace muchos años y he venido siguiendo en la construcción de este monumento, que es esta Universidad, que es un ejemplo. Este reconocimiento es hacia mi persona, pero yo lo hago extensivo a todas las abuelas de Plaza de Mayo, ya que la nuestra es una tarea colectiva que lleva ya 37 años». La frase pertenece a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien ayer recibió un doctorado Honoris Causa de parte de la Universidad de Lanús (UNLa), en un emotivo acto que tuvo lugar el Aula Magna del Bicentenario de la institución educativa.
«También es muy gratificante poder ver tantos amigos en esta universidad a la que vimos crecer y más en el marco de políticas educativas inclusivas, que cada vez le dan más chances de estudiar a nuestras chicos», enfatizó Estela de Carlotto.
Por su parte, la rectora de la Universidad, Ana Jaramillo, manifestó que «siempre es un honor recibir a luchadoras sociales como Estela que nunca han bajado las banderas de los derechos humanos, y este reconocimiento tiene que ver con eso, porque hay muchas cosas que no se enseñan en los libros».
«En nuestra universidad es obligatorio el seminario de derechos humanos porque entendemos que todos nuestros estudiantes y futuros profesionales deben tener un formación integral, para que algunos horrores de nuestra historia no vuelvan a repetirse, en ese marco es que elegimos homenajear a Estela», indicó Jaramillo.
«Homenajeamos con esta distinción a aquellos con quienes compartimos nuestros valores, por ejemplo en la defensa de los derechos humanos, en la misma línea de algunas personalidades de Latinoamérica, como a los presidentes Chávez, Correa, Morales, Lula, Mujica, Ortega, Kirchner, Fernández de Kirchner, Dilma Roussef y Michelle Bachelet. También estamos orgullosos de conmemorar los 31 años de democracia, los 66 años de la declaración universal de los derechos humanos, el hallazgo de nieto 116; son muchas cosas», agregó Jaramillo.
Durante el acto en homenaje a Carlotto la UNLa recordó también lo sucedido en México, donde 43 estudiantes de la localidad de Iguala desaparecieron el 26 de septiembre, por lo que 43 bancos quedaron vacíos durante el acto en Lanús, como forma de reclamar verdad y justicia para ellos.
El texto de considerandos que se leyeron para premiar a Estela decía que «a pesar de recibir los restos de su hija luego de que esta fuera asesinada en agosto de 1978, de sufrir -tanto ella como su familia- las amenazas del terrorismo de Estado, de tener a su nieto desaparecido y al resto de sus hijos perseguidos, y de cuidar a su marido enfermo a causa de las torturas recibidas durante su detención, Estela no bajó los brazos. Y como miembro de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo inició un camino de búsqueda exhaustiva de la identidad de su nieto y de todos los nietos apropiados ilegalmente por la dictadura cívico militar».
Este año Estela se reencontró con su nieto Ignacio Guido –hijo de Laura- después de 36 años de búsqueda. Un video hecho por Megafón, el canal de la UNLa, lo recordó. Antes de ser rodeada de personas que querían saludarla y sacarse una foto con ella, Estela dijo que sentía que su lucha era algo lógico: «Todas las mujeres tenemos una leona dentro. A mí me hubiera gustado hace 40 años llegar a esta edad gozando de mis nietos y disfrutar de una vida tranquila. Pero cuando a una le tocan a un hijo la leona sale y se vuelve fiera. Hice lo que sentí lógico. Y ahora creo que hay que seguir para defender la democracia que tantas vidas nos costó», expresó.
También estuvo el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, que le entregó a la presidenta de Abuelas el diploma de ciudadana ilustre de la ciudad. Además, estuvieron presentes, el diputado nacional Remo Carlotto y el rector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, Ernesto Villanueva.
