A partir de 2016, en el marco de un Estado con niveles de endeudamiento externo saludables, el gobierno ingresó a un ciclo acelerado de endeudamiento externo. Durante 2016 y 2017 el principal acreedor del Estado fueron los mercados voluntarios, es decir, el sector privado, que prestaron más de 100 mil millones de dólares a las arcas nacionales. A principios del 2018 se cerró el grifo de estos mercados de deuda, ya que evaluaron que el nivel de endeudamiento externo que venía llevando a cabo la administración entraba en parámetros de insostenibilidad.
Según el informe de la Secretaría de Finanzas, a marzo del 2020 el 44% de la deuda total se encuentra protegida por legislación extranjera. Además, la deuda del gobierno en moneda extranjera representó en 2019 el 69% de PIB, mientras que en 2015 representaba el 35%.
La propuesta presentada equivale a un recorte de 37.900 millones de dólares en intereses y 3.600 millones en capital, mientras se propone alargar los plazos de pagos a través de los nuevos bonos que ofrece el gobierno. |
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