Racing club realiza homenaje a Tita Mattiussi

El acto se realizará el martes 19 de noviembre en el tercer piso de la Sede Avellaneda, Avenida Mitre 934, a partir de las 19 horas. Se presentará el libro “Tita, 100 años de la Madre de la Academia”, de Marcelo Izquierdo, quien estará acompañado por Ezequiel Fernández Moores. Además se proyectará un video alusivo, habrá una exhibición de fotos y se descubrirá una escultura de Tita.


El martes 19 se realizará, en la Sede Avellaneda de Racing club, un homenaje a Tita Mattiussi, en el primer centenario de su nacimiento.

Racing Club, a través de su Departamento de Cultura, invita a socios e hinchas a presenciar y ser parte del Homenaje a Tita Mattiussi, en el centenario de su nacimiento. El acto se realizará el martes 19 de noviembre en el tercer piso de la Sede Avellaneda, Avenida Mitre 934, a partir de las 19 horas.

En dicho evento se presentará el libro “Tita, 100 años de la Madre de la Academia”, de Marcelo Izquierdo, quien estará acompañado por Ezequiel Fernández Moores. Además se proyectará un video alusivo, habrá una exhibición de fotos y se descubrirá una escultura de Tita.

Elena Margarita “Tita” Mattiussi (Avellaneda, 3 de agosto de 1999 – 19 de noviembre de 1919) ​ fue una figura emblemática del Racing Club de Avellaneda y de sus hinchas, entre otros cargos, se desempeñó en lavandería (cargo que heredó de su madre)1​3​ y como encargada de la pensión de inferiores. ​

Sus padres Aída y César Mattiussi llegaron al club a través de un anuncio en el diario La Prensa en 1915. Allí se solicitaban empleados para el mantenimiento del estadio. Ambos fueron contratados por un sueldo de $100 mensuales.

Luego de la muerte de sus padres, ella quedó como encargada del estadio. Debido a su trabajo en el campo, forjó una relación muy cercana con los jugadores que pasaron por allí durante muchos años. Fue la encargada de la pensión de las inferiores de Racing, lo que le valió el título de una especie de madre sustituta, para ella los jugadores eran también como sus hijos y así los trataba. Alfio Basile dijo en su momento: “Para nosotros fue como una madre, estar con ella y hablar era un placer”. ​

En 1967, en ocasión de jugarse la primera final de la Copa Intercontinental en Glasgow, entre Racing Club y el Celtic, los jugadores le pagaron el viaje y la estadía en la ciudad de Glasgow, donde iba a realizarse el partido, así también con el partido en Montevideo, donde finalmente se consagró campeón.

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