Las principales fuerzas políticas analizan alianzas y coaliciones a un año de las elecciones primarias

A un año de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, en las que se dirimirán los candidatos para las elecciones de 2011, las principales fuerzas políticas están en pleno proceso de discusiones internas para conformar alianzas y coaliciones para enfrentar el nuevo sistema electoral que se estrenará el año próximo.

Según la reforma política aprobada por el Congreso en noviembre del año pasado, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias se realizarán el 14 de agosto de 2011, dos meses antes de los comicios presidenciales programados para el 14 de octubre.

El proyecto, impulsado por el gobierno, busca que toda la ciudadanía «concurra a votar y se comprometa en la selección de candidatos que participarán en la elección general de octubre», según dijo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, al presentar meses atrás la reglamentación de la ley aprobada por el Congreso.

Si bien aún no se han lanzado públicamente casi ninguna de las candidaturas, el panorama político en las distintas fuerzas comienza a conformarse de cara a las internas, aunque es dinámico y cambiante.

En el oficialismo, el titular del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, busca que todos los postulantes peronistas a ocupar el sillón de Rivadavia participen de la interna.

Desde el peronismo disidente, sus principales referentes -como Francisco De Narváez, Felipe Solá, Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann, Adolfo Rodríguez Saá y Mario Das Neves- firmaron un acuerdo en el que definieron su voluntad de trabajar en conjunto para enfrentar al kirchnerismo en 2011, pero la mayoría de sus integrantes no está dispuesto a participar de la interna peronista.

Los únicos que, hasta el momento, expresaron públicamente su intención de enfrentar al kirchnerismo en la primaria son el gobernador de Chubut -para quien «decidir ir por afuera es vaciar el partido»- y De Narváez, que aceptará la interna «siempre y cuando estén claras las reglas de juego».

En tanto, aún no está del todo claro que papel jugará el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien no termina de acordar una estrategia electoral con el peronismo federal, cuyos dirigentes ven con agrado ampliar su base electoral con el PRO.

Según sus allegados, Macri sigue trabajando por una candidatura presidencial y no ve conveniente participar dentro de la interna del peronismo.

En tanto, desde la oposición, a poco más de un año de haberse erigido como la segunda fuerza nacional después del kirchnerismo, el Acuerdo Cívico y Social tuvo esta semana una fuerte fractura, provocada por la decisión de la titular de la Coalición Cívica-ARI (CC-ARI), Elisa Carrió, de alejarse del espacio opositor.

Ahora el radicalismo se afianza como la estructura sobre la cual se aglutinarán los otros integrantes del espacio opositor: el socialismo (donde la figura de Binner ya se menciona en una posible fórmula) y el GEN de Margarita Stolbizer.

De confirmarse el alejamiento de Carrió (lo definirá formalmente la Confederación de la Coalición en veinte días) el Acuerdo perdería a una de sus principales espadas frente al kirchnerismo, aunque podría garantizar un «mayor aglutinamiento» entre los restantes integrantes del espacio opositor, según sostuvieron a Télam fuentes del sector.

El radicalismo transitaría el proceso interno por la candidatura presidencial con mayor serenidad, habida cuenta del ya histórico enfrentamiento que Carrió tiene con el vicepresidente Julio Cobos, aunque la competencia interna con Ricardo Alfonsín, por la candidatura presidencial de la UCR, se perfila intensa.

En ese marco, tanto Alfonsín como Cobos llevan adelante sus respectivas estrategias electorales: mientras el diputado nacional se prepara para lanzar su precandidatura presidencial el próximo 30 de octubre, probablemente en el Luna Park; el dirigente mendocino recorre el país explicando sus propuestas.

Carrió, en tanto, será por tercera vez candidata a ocupar el sillón de Rivadavia «independientemente de estar o no en el Acuerdo», aseguró un importante dirigente de la Coalición a Télam, aunque aclaró que «Lilita no dará definiciones» al respecto hasta principios del año próximo.

Binner, por su parte, guarda silencio respecto a sus aspiraciones, mientras el titular del radicalismo, Ernesto Sanz, se mostró entusiasmado en que el dirigente socialista acompañe en una fórmula presidencial a Alfonsín o a Cobos.

«Cualquiera de las dos fórmulas serían previsibles y de gente decente», afiró Sanz pocas horas antes de que Carrió hiciera público su alejamiento.

Finalmente, desde el espacio de Proyecto Sur, el diputado Fernando `Pino` Solanas aún no definió si en las elecciones del año próximo será candidato presidencial o se portulará a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Tampoco descarta alianzas con otras fuerzas de centroizquierda, pero aclara que no hay ninguna posibilidad de ir junto al radicalismo.

«Estamos muy cerca del socialismo y del GEN», dijo esta semana en una recorrida por La Matanza, un distrito clave en toda elección.

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