La Presidenta aseguró que las Malvinas “son la base militar nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur”

Cristina Fernández cuestionó el gasto militar sobre el archipiélago y volvió a pedir que se respeten las resoluciones de la ONU que instan al diálogo entre Argentina y el Reino Unido.

Así lo afirmó la jefa de Estado al encabezar este mediodía el acto central por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, acompañada por veteranos de guerra, militancia, funcionarios del Gobierno, legisladores y referentes de los derechos humanos como Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini, titulares de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, respectivamente.

“La historia de la humanidad demuestra claramente que siempre se terminan recuperando los enclaves coloniales, más tarde o más temprano, por eso tengo una infinita confianza en la historia, en el pueblo, para la recuperación de esas islas”, señaló la jefa de Estado.

Luego, la mandataria se refirió al gasto militar del Reino Unido sobre el archipiélago y ratificó el compromiso del Estado argentino en la identificación de los 123 cuerpos de soldados argentinos no identificados que descansan en el Cementerio de Darwin.

Sobre el Reino Unido, la Presidenta señaló que “sería bueno que se dedicaran menos a guerrear y se ocupen más del pueblo inglés, ya que tienen severos problemas de desempleo y recortes”.

La jefa de Estado enfatizó que más que “el uso y abuso de nuestros recursos naturales que son tomados indiscriminadamente” la prioridad de los británicos es la presencia militar en la región, al señalar que “la verdad sobre Malvinas es que constituye la base militar nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur. Esta es la verdad que no pueden seguir ocultando”.

“Nuestro mensaje no tiene solo que ver con un reclamo de soberanía. También tiene que ver con un mensaje de paz en un mundo desquiciado por los enfrentamientos militares, étnicos y religiosos. Malvinas constituye hoy la mayor base militar existente al sur del paralelo 50º sur. Desde Malvinas se maneja todo el despliegue militar británico en el Atlántico Sur”, agregó para luego detallar el gasto militar británico sobre las islas.

Al respecto, agregó que las Islas Malvinas “se encuentran entre los territorios más militarizados del mundo, teniendo en cuenta que es mucho mayor la proporción de militares que de civiles: poseen entre 1.500 y 2.000 militares con una población de apenas 3.000 personas. Poco más de mil nacidos en las Islas, y el resto son todos militares que normalmente rotan permanentementre entre el Reino Unido y aquí”.

“Reino Unido es una nación que está en todos los frentes donde hay guerras en el mundo y que casi siempre está del lado agresor, o casi siempre es un agresor, y tiene un gran gasto militar. Una pena, porque hoy hay casi un 20 por ciento de jóvenes desocupados en Inglaterra. Sería bueno que se dedicaran a guerrear menos y más a ocuparse de los propios ingleses, que seguramente se lo agradecerían mucho más, porque tienen severos problemas de desempleo y severos recortes”, insistió.

Sobre el gasto militar británico, además de enumerar cómo están conformadas las unidades militares en las Islas, que incluyen hasta un submarino con capacidad de portar armas nucleares, la Presidenta señaló que “para mantener lo que tienen en Malvinas, gastan más de 31.000 dólares al año por cada habitante inglés para mantener una base a más de 13.000 kilómetros de distancia”.

En otro pasaje, insistió con el doble estándar de las potencias, incluido el Reino Unido, para considerar la integridad territorial respecto de Malvinas y del conflicto por la península de Crimea: “Allí no se aceptó la validez del referendum que se realizó en Crimea. Lo que digo yo: doble estándar. Muchas veces medios de comunicación opositores al gobierno dicen que es una cosa diferente. Y no, es exactamente lo mismo”.

Para la Presidenta, se pretende ocultar que “lo que domina la política internacional es la relación de fuerzas y no es el derecho internacional, o los derechos humanos, o el respeto a la paz, o el respeto a la integridad territorial” sino que rige en el orden mundial la “ley del más fuerte, y el que puede pisarle la cabeza al otro se la pisa y que nadie reclame”.

“Por eso seguimos apelando a abandonar estos dobles estándares que luego se terminan volviendo en contra como un boomerang”, agregó la jefa de Estado para luego destacar que la posición argentina ha “obtenido inumerables resoluciones en todos los foros internacionales, desde Naciones Unidas pasando por Unasur, Mercosur o Celac, porque no ha habido foro internacional que no se pronuncie a favor de aceptar esta resolución de la ONU”, agregó.

Y en ese sentido, destacó que ni siquiera “dice que Argentina tiene razón, ni siquiera eso, dice apenas que el Reino Unido se siente a dialogar sobre la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas con la República Argentina. Si no cumplen mínimamente esto no van a respetar cualquier otro acuerdo o cualquier otro derecho de cualquier otra nación”.

También rindió homenaje al fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, al recordar su vital importancia para que por “unanimidad desde México para abajo, todos los pueblos de nuestra Patria Grande apoyen nuestro reclamo”.

“Mucho tuvo que ver Chávez en el cambio de actitud y de voto de muchos países. A fuerza de solidaridad y generosidad logró que la causa Malvinas fuera una causa de todos los latinoamericanos”, agregó.

El acto incluyó además la presentación del boceto de un nuevo billete de 50 pesos con el contorno de las Islas Malvinas grabado, al igual que el de la figura del Gaucho Rivero, para destacar la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y rendir homenaje a los caídos en la guerra.

Además, la Presidenta descubrió sobre una de las paredes una de las siete banderas que flamearon en las Islas Malvinas durante el denominado Operativo Cóndor, encabezado por un grupo de militantes peronistas liderados por Dardo Cabo que forzaron el aterrizaje de un vuelo de Aerolíneas Argentinas y permanecieron en las Islas Malvinas durante 36 horas como un reclamo de soberanía.

Al comienzo del acto, se dio lectura del relato de un ex combatiente sobre su visita, años después, al Cementerio de Darwin donde descansan los restos de los combatientes argentinos caídos durante la Guerra, y la Presidenta recibió el particular obsequio de un niño llamado Fermín: un peluche de un pingüino emperador, que es el que habita las Islas Malvinas.

noticias relacionadas