La Justicia ordenó la excarcelación del gremialista ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero

El juez federal de San Martín, Juan Manuel Yalj, ordenó este martes la excarcelación del delegado ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero, acusado de la quema de vagones de la línea Sarmiento el pasado 2 de mayo, pero seguirá imputado por los delitos de estrago agravado y asociación ilícita.

El juez ordenó también la libertad de su ex vocero, Leonardo Portorreal, y de otros dos detenidos en esta causa, Rodrigo Peláez y Ángel Akson, pero decidió que los hermanos Fernando y Guillermo Díaz, presuntos barra bravas de Alls Boys que carecen de domicilio fijo, sigan detenidos.

La libertad de los detenidos había contado previamente con un dictamen favorable del fiscal Jorge Sica, por entender que no evadirán a la justicia ni obstaculizarán la investigación, sin desmedro que en el plazo procesal de diez días el juez resuelva su eventual procesamiento o la falta de mérito.

Sobrero había sido detenido el viernes pasado y fue liberado bajo caución juratoria, es decir sin depósito de dinero o de una propiedad en garantía, pero no podrá salir del país ni ausentarse de su domicilio más de 48 horas, y deberá presentarse una vez por mes en el juzgado.

En declaraciones a la prensa en la puerta de su juzgado, Yalj insistió en que los hechos registrados en las vías del ferrocarril Sarmiento entre Ciudadela y Haedo el 2 de mayo último fueron producto de un “sabotaje gremial”, y dijo contar con pruebas de ello.

“Sigo firme con esa idea”, dijo el magistrado, quien se refirió a un “apriete salvaje” gremial para saldar sus conflictos con la concesionaria TBA, sobre la que pesan múltiples denuncias por mala prestación de sus servicios.

Al negar su participación en la quema de vagones, Sobrero dijo que había sido realizada por usuarios hartos de las demoras, y aseguró que el descarrilamiento de una formación previo a los hechos fue producto de la “fatiga del material” y no intencional.

Ante la pregunta sobre pruebas de esos sabotajes, el juez no se refirió a la utilización de combustible para prender fuego a 22 vagones ni al quite de tuercas para un descarrilamiento, como el que según la causa ocurrió en mayo pasado.

Dijo en cambio contar con datos en el expediente sobre “que se llegó a reemplazar un cable de alta tensión por otro de media para que la formación se pare”.

No obstante, el juez admitió fallas en la “inteligencia” hecha desde el juzgado y citó el caso de Leonardo Porteorreal, que no sería el “Leo” citado por un testigo como la persona que contrató “mano de obra” para la quema de vagones.

“Hoy declaró la persona que hizo la inteligencia (de Leo) y no fue todo lo feliz que hubiéramos querido” admitió, pero dijo que “no quiero descarar nada”.

Reveló que entre las pruebas colectadas figuran filmaciones en las que se ve a uno de los liberados este martes, Akson, “con un bidón de nafta”.

En torno a las motivaciones del presunto sabotaje, Yalj consideró que sería “llevar más agua para el molino de su lista” gremial, la Bordó, opuesta a la conducción nacional de la Unión Ferroviaria, el gremio que los agrupa.

La cúpula de la Unión Ferroviaria, está encabezada por José Pedraza y Juan Carlos “Gallego” Fernández, ambos presos y procesados acusados de instigar el crimen de Mariano Ferreyra.

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