Kicillof participó de la asamblea de accionistas donde se debatirá el plan de adecuación del Grupo Clarín

En la asamblea, el ministro de Economía reclamó al grupo que “respete los intereses de los accionistas minoritarios y cumpla con la ley de Medios”. Antes, guardias de seguridad privada intentaron impedir el acceso de los funcionarios nacionales. Mirá el video.

“No hay miembros en el directorio en representación del Estado Nacional. Requerimos que ante cada decisión fundamental sea convocada la asamblea, el órgano máximo”, informó el funcionario a los medios apostados en la puerta de la sede del Grupo Clarín ubicada en Piedras al 1700 de esta capital.

Kicillof participó de la asamblea como representante del Estado, que es dueño del 9% de las acciones del grupo. Esos papeles estaban en manos de las AFJP hasta que se reformó el sistema previsional y pasaron al estado a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

“Era nuestra obligación como accionista minoritario pedir que se tuviera en cuenta a los minoritarios, que no se los perjudicara”, explicó el ministro en referencia al proceso de adaptación del Grupo Clarín a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que fue sancionada por el Congreso hace más de cuatro años pero entró en plena vigencia recién el año pasado.

Aludió de ese modo a la división del multimedios en seis unidades empresariales, tal como lo prevé el plan de adecuación voluntario avalado por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).

Kicillof participó a lo largo de tres horas de la asamblea de accionistas junto al director de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, y el titular de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), Daniel Reposo.

Cuando arribaron al lugar los funcionarios -que ya participaron en anteriores asambleas- se registraron incidentes con personal de seguridad privada de Clarín y un individuo que se presentó como “apoderado” del grupo, aunque se rehusó a dar su identidad ante los periodistas apostados en la entrada del edificio.

Los funcionarios y sus asistentes debieron esperar varios minutos para poder ingresar a la audiencia porque Clarín estrenó “medidas de seguridad” para que no ingresen personas que no estaban acreditadas.

A pesar de esas medidas, dentro del recinto estuvieron presentes varios periodistas, camarógrafos y fotógrafos de los medios pertenecientes al Grupo Clarín, que tampoco eran accionistas.

Esta situación provocó el reclamo de los funcionarios nacionales que estuvieron retenidos durante más de media hora en un espacio reducido mientras empleados del multimedios acreditaban su identidad.

Cuando se produjo el incidente, y ante la presencia de los medios de comunicación en la puerta del edificio, Kicillof explicó: “Estamos ingresando de manera pacífica y no hay conflicto, pero Clarín armó una fortaleza inexplicable”.
En el mismo momento, el titular de la Sindicatura General de la Nación, Daniel Reposo, aclaró que los funcionarios tienen derecho a entrar a la asamblea del grupo Clarín porque “el estado nacional tiene el 9 por ciento de la acciones”.

Al finalizar la reunión, el ministro dialogó con los medios apostados en la puerta del Grupo Clarín, y contó que la posición del estado nacional “no fue del todo escuchada, por la prepotencia de los accionistas mayoritarios quienes tienen mayoría absoluta” y concluyó: “Por eso en las votaciones no reflejaron nuestra posición”.

Respecto a la división del Grupo en seis unidades operativas,

Kiciloff advirtió que “hay que poner especial atención en cómo quedará la participación accionaria de cada uno de los accionistas en las distintas unidades”, ya que el multimedios “tiene la generación de fondos muy concentrada en la empresa de cable (Cablevisión)”.

Ante la posibilidad de que el 9% de las acciones que tiene el estado nacional en el Grupo Clarín quede ubicada en una unidad empresarial de baja renta, el ministro de Economía alertó que el plan de adecuación “no encubra una maniobra de licuación de las acciones del Estado”.

Sobre cómo se dividirán las acciones en las seis unidades y quiénes serán sus directores, Kicillof señaló que “en la asamblea no se informó” y agregó: “Ahora pasamos a una etapa donde se va a empezar con los trámites preparatorios para la implementación del plan de adecuación, pero todavía no se conocen ni dueños, ni posibles compradores ni directores”.

“Lo que estamos discutiendo es la independencia del directorio porque (Clarín) es una empresa que tiene una mayoría muy fuerte en la que sus dueños eran también parte del directorio hasta hace un tiempo atrás, lo que permitía que sólo se represente el interés de esos empresarios y no rindieran cuenta de nada en una empresa que cotiza en bolsa”, agregó el funcionario.

Sobre el clima de la asamblea, Kicillof sostuvo que “las formas no fueron incorrectas” y que los representantes del Estado nacional “defendimos con todo el énfasis necesario el 9 por ciento de las acciones de los jubilados”.

Al ser consultado sobre la posibilidad de que los actuales dueños mayoritarios del Grupo Clarín utilicen testaferros al dividir la empresa, Kicillof consideró que “uno de los riesgos de una ley que trata de impedir la concentración es que cuando se divide en dos una empresa de posición dominante, el dueño de la segunda empresa sea representante del primer y antiguo dueño”.

En ese sentido, el ministro explicó que “el Estado cuenta con instrumentos muy importantes para controlar y evitar esas maniobras” que involucren a posibles testaferros.

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