Homenaje a Don Arturo Humberto Illia

Como cada año los Radicales de la Ciudad de Avellaneda ofrecen un homenaje y desarrollan su biografía para honrar su recuerdo.

Don Arturo fue en vida un profesional y un ferviente defensor de la libertad y la igualdad que le sirvieron como pilar del desarrollo social y económico – Un orgullo Nacional – un orgullo Radical.

“Este 18 de enero se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de Don Arturo Humberto Illia, hombre de la más alta moral política y un visionario del desarrollo con equidad.

Por este motivo y como cada año los Radicales y los vecinos de la Ciudad de Avellaneda ofrecen un homenaje y desarrollan su biografía para honrar su recuerdo.

Don Arturo fue en vida un altruista profesional y un ferviente defensor de la libertad y la igualdad como pilares del desarrollo social y económico de su Córdoba querida y su Patria Argentina.

La UCR de todo el país y en cada rincón en cada pueblo a propósito de la fecha evoca con orgullo la pertenencia de Don Arturo Humberto Illia al ideario y la organización de la Unión Cívica Radical.

«En estos prohombres de nuestro Partido los correligionarios de hoy y de siempre hemos encontrado y lo seguimos haciendo, las ideas y las conductas que abonan nuestra existencia y desafío político de siempre.

Las ideas, con adecuación a los tiempos que corren y las conductas de siempre, en la pertenencia y persistencia de los valores y principios, que expresa institucionalmente nuestro Partido, siguen siendo  el combustible que nos impulsa a continuar bregando, desde este partido centenario  una Argentina Republicana con Igualdad Social e Integración Federal»

 

Arturo Illía

Biografía escrita por el Dr. Eduardo Zimmermann

El Dr. Arturo UmbertoIllia nació el 4 de agosto de 1900 en la chacra de sus padres, en el Partido de Pergamino, Provincia de Buenos Aires.
Sus primeros años fueron alternados entre sus estudios primarios y las tareas rurales. Luego cursó el bachillerato en el Colegio Salesiano Pío IX de la Capital Federal, distinguiéndose por sus dotes naturales de clara inteligencia, simpatía y compañerismo. Llamado por una profunda vocación que lo impulsaba a preocuparse por los problemas del prójimo antes que por los propios, escogió la carrera de medicina y en ella brilló por su entusiasmo y sus sentimientos humanitarios, como por su eficiencia profesional.
Desde sus años juveniles demostró su inclinación por el tradicional  partido del pueblo La Unión Cívica Radical y en el militó, compenetrado del apostolado civilista y democrático de Alem e Yrigoyen.
Médico recibido en 1927, tuvo a partir de 1928 relación directa con el presidente Irigoyen, y fue precisamente éste quien le aconsejó radicarse en la localidad cordobesa de Cruz del Eje, como médico ferroviario. Rápidamente su carácter bondadoso y su espíritu abnegado lo hicieron muy querido y popular en todo el norte de esa provincia donde se radicó definitivamente como hijo predilecto.
Predestinado por su estrella a ser luz del afligido, panacea del enfermo, ayuda del necesitado, su voz, su ademán, su profundo conocimiento del alma humana tienen en él la atracción de los grandes caracteres.
Lo llamaban el APÓSTOL DE LOS POBRES, porque curaba a los enfermos, viajaba de día o de noche, a caballo, en sulky, o a pié, llevando medicamentos que el mismo compraba, y jamás cobró sus servicios a los hogares modestos. A causa de la dictadura surgida de la revolución del 6 de septiembre de 1930, fue dejado cesante de su cargo de médico ferroviario.
Así y allí mismo comenzó su ardua lucha política, y en ella también se agigantó su figura señera.
En su consultorio particular siguió atendiendo desinteresadamente al pueblo ferroviario, que más que sus pacientes eran sus amigos.
Así conoció la gente de Cruz Del Eje, la calidad humana de este hombre sencillo pero grande, sin ambiciones materiales, idealista y visionario, que hablaba y practicaba la auténtica democracia en la dura escuela de los pobres, en los soleados caminos, en los campos y en los humildes ranchos de nuestra Patria, porque es el innato apostolado que lleva su corazón.
Respetado y admirado aún por sus adversarios ocasionales en lo político, su presencia y su palabra tuvieron siempre el valor definitorio de los grandes talentos.
Amable, empeñoso y activo, dio siempre soluciones justas a cada petición o sugerencia que se le hizo llegar y su recta línea de conducta jamás se desvió en las duras pruebas de la vida diaria, o en el ejercicio de sus obligaciones como funcionario.
En el año 1936, es elegido por ese pueblo agradecido para Senador Provincial por el Departamento Cruz Del Eje, durante el gobierno de otro gigante, el Dr. Amadeo Sabattini, Tuvo importante actuación en la estructuración y aprobación de la ley hidráulica, construcción de diques, leyes sanitarias y principalmente en la lucha contra la brucelosis y el mal de Chagas. Hizo instalar en toda aquella región las estaciones sanitarias para la lucha contra el paludismo.
Con su permanente responsabilidad ayudó, orientó y solucionó todos y cada uno de los problemas de su pueblo.
Terminado su mandato de Senador en 1940, es ya el pueblo todo de la provincia de Córdoba, que lo elige Vicegobernador, integrando este gran argentino, la fórmula con el Dr. Santiago H Del Castillo, en un gobierno ejemplar para el país, hasta que la revolución del 4 de junio de 1943, truncó su brillante actuación.
Afrontó después largos y duros años de lucha, reiniciando su profesión de médico en un hospital de la Ciudad de Córdoba. Su celo profesional lo impulsaba a brindar a su pueblo, la misma sabiduría, la misma eficiencia que antes; este paréntesis en su vida, significaba un  retroceso económico para su hogar, y por ello envió a su familia a casa de unos parientes, por un tiempo.
Pero no termina allí su odisea, aunque enfrenta a la vida con estoicismo, en silencio, y su figura resurge como el fénix, intangible, incólume y entonces su pueblo corre a recibirlo, todos juntos, sin distinción de colores políticos, para ofrecerle la morada para los suyos, en forma espontánea se concreta una colecta para reunir el dinero con el cual el pueblo adquirió un inmueble y se lo donó a este ciudadano ejemplar. Así tuvo el Dr. Illia una casa, su única casa donde vivir y que fue el único bien inmueble con que se retiró como Presidente de la Nación.
Años después, es electo Diputado Nacional, su nombre se conoce por todo el país y su prestigio se acrecienta en la banca del Congreso; luego de la muerte del Dr. Amadeo Sabattini, fue reconocido unánimemente por sus correligionarios y el país todo como heredero indiscutido de la bandera de dignidad, capacidad y conducta que aquel legara.
Así llegó triunfante el Dr. Illia, en los comicios del 18 de marzo de 1962, hasta la gobernación de Córdoba, pero el régimen imperante anuló el pronunciamiento del pueblo.
Ante la convocatoria a comicios para el 23 de junio de 1963, el 16 y 17 de febrero de dicho año es aprobada por la Convención Nacional la plataforma electoral que llevará a cabo, en caso de triunfar, la formula a presentarse por la U.C.R que en esa época llevaba el aditamento  «del pueblo», la misma está integrada por el Dr. Arturo Illia como candidato a Presidente de la Nación, lo acompañaba propuesto para Vicepresidente de la Patria el Dr. Carlos Perette. En todo el país el radicalismo presentó sus candidatos.
Esta fórmula triunfa en los comicios y asume el 12 de octubre de dicho año el gobierno del país, junto con el los mandatarios provinciales radicales electos.
La presidencia de Arturo Illia ocupa treinta y tres meses desde su asunción al 28 de junio de 1966, día trágico para la Patria, en que es derrocado.
El radicalismo del Pueblo alcanzó la presidencia de la República, encontrándose proscripto el peronismo por el gobierno de entonces, así Perón, ordenó votar en blanco, en la elección Illia triunfó con 2.441.000 votos, los sufragios en blanco fueron 1.884.000, esta gran cantidad de votos en blanco serviría de argumento para deslegitimar al gobierno popular por los sectores antidemocráticos.
Illia designó sus ministros con gran sabiduría: acudió para ello a personalidades destacadas de las principales líneas internas del radicalismo. Los unionistas (ala moderada)Miguel Ángel Zavala Ortiz, Arturo Oñativia, Miguel Ángel Ferrando y Leopoldo Suárez ocuparon las carteras de Relaciones Exteriores, Salud Pública, Obras, y Servicios Públicos, y Defensa. La Intransigencia (ala de izquierda) colocó a los titulares de Educación (Alconada Aramburú), Trabajo (Fernando Solá), Interior (Juan Palmero) y Economía (Eugenio Blanco).
Illia gobernó con un gabinete totalmente radical, así desde esos primeros instantes cumplió con el mandato popular, dándole una absoluta coherencia a su gobierno que es un modelo reconocido hasta por los más acérrimos opositores.
Illia impuso su ideología revolucionaria a su gobierno, sostenía que: «El perfeccionamiento de la democracia como forma de vida no podrá lograrse a no ser que estemos resueltos a aceptar modificaciones substanciales en las actuales estructuras económico- sociales de nuestro país.
Es urgente proceder a modificar y reestructurar un estado de cosas que por injustas son inhumanas e instaurar un orden social fundado en la justicia». Esta lucha contra la desigualdad y la injusticia lo llevó a enfrentarse con los intereses imperialistas que con sus cipayos autóctonos organizaron desde el primer momento una feroz campaña a efectos de lograr su derrocamiento.
El radicalismo es un partido modelo en su organicidad, así desde el Comité Nacional conducido por el Dr. Ricardo Balbín trabajaban apoyando la gestión los cerebros mas lúcidos del mismo, de los equipos de asesores se destacaba, el llamado «equipo de Germán López».
Junto con éste colaboraban hombres, como los diputados bonaerenses Antonio Tróccoli y Raúl Alfonsín, y el representante de la línea Córdoba, Luis Caeiro, secretario general de la Presidencia. En lo económico se destacaron los economistas Alfredo Concepción y Bernardo Grinspun, Roque Carranza y Enrique García Vázquez, (todos ellos integrarían muchos años después el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín) Félix Elizalde, fue presidente de Banco Central.
La actuación del ministro de economía Blanco es recordada por su ejemplaridad y patriotismo en la defensa de los intereses nacionales, existe una fundación de estudios económicos, basada en su brillante pensamiento, desde hace muchos años.
El Dr. Illia debió gobernar con una escasa mayoría de diputados oficialistas, la UCRP tenía 71 legisladores frente a 45 de la UCRI, 18 respondían al hoy desaparecido partido UDELPA, (Unión del Pueblo Adelante) que lideraba Aramburu, 18 diputados integraban el bloque de la Federación de Centro, 13 diputados eran demoprogresistas, 8 neoperonistas y las bancas socialistas. En el Senado como sólo trece provincias eran radicales, esas solo tenían representantes de ese color político.
El peronismo realizó al gobierno ejemplar del Dr. Illia, la más violenta y sistemática oposición que se tenga memoria, trabajando para producir un golpe militar que lo derrocase.
La campaña contra el Dr. Illia, organizada por los sectores mas reaccionarios de la sociedad, vinculados al interés foráneo, sostenían que la tortuga era el símbolo del «inmovilismo» del presidente, los operativos de prensa se concretaron con siniestra habilidad y  coordinación sirviendo de modelo para los totalitarismos que asolaron la Nación posteriormente.
Desde la Presidencia, Illia impuso un absoluto respeto por la Constitución y las leyes, los derechos y garantías fueron sostenidos; en lo económico revitalizó la economía, actualizó la legislación laboral, fortaleció como nadie la educación otorgándole mayor presupuesto,  enfrentó al imperialismo extranjero con enorme convicción, y pagaría con su derrocamiento esa defensa a ultranza de los intereses nacionales, había heredado una situación económica difícil, con gran déficit fiscal, deudas con los proveedores, salarios estatales impagos, y una considerable deuda externa, además de la agitación laboral que reclamaba contra la desocupación y el alza del costo de vida.
Entre las primeras medidas, el gobierno tomó la de restablecer el pago regular de pensiones y sueldos estatales, que había sido alterado el año anterior durante el ministerio del tristemente célebre Ingeniero Alsogaray.
Illia cumplió todas sus promesas electorales, como corresponde a un líder honesto así el 15 de noviembre de 1963, se anunció que se anularían los contratos petroleros que se habían firmado con trece compañías extranjeras por el Presidente Frondizi, quien llevó a cabo una política petrolera de entrega de nuestra riqueza a la voracidad de las potencias foráneas.
El Congreso investigó los contratos firmados por Frondizi y determinó que , los perjuicios causados al país entre 1958 y 1963 ascendían a unos 400 millones de dólares de esa época la mitad aproximada de esa suma se pagó más tarde a las compañías extranjeras en concepto de indemnización Illia otorgó facilidades a los industriales para que retiraran las maquinarias que estaban en el puerto; también se aplicaron controles de precios selectivos, se realizaron devaluaciones para impulsar las exportaciones. Durante el gobierno radical se pagaron regularmente los sueldos estatales y las pensiones. El Dr. Illia impuso una política de redistribución del ingreso que benefició enormemente a los sectores mas rezagados de la sociedad.
El Producto Bruto aumentó durante la gestión. En 1964 y 1965, el 10,3% y 9,1%, respectivamente; el consumo per cápita aumentó 10,0% en 1964 y 7,4% en 1965. Por el aumento de la inflación se criticó duramente al gobierno, la misma fue 24% en1963; en 1964 del 22,1%; en 1965 del 28,6% y finalmente en 1966 del 31,9%.
Pese a todos los progresos en el área económica y social, el sindicalismo peronista realizaba una terrible oposición al gobierno popular así la CGT lanzó un tremendo «Plan de Lucha», sostenía la central obrera que había llegado el momento de pasar a la ofensiva, y así lo hicieron. El 5 de diciembre fue el primer paro general de una serie enorme de medidas de fuerza que minarían al gobierno radical.
La segunda etapa del Plan de Lucha comenzó en mayo de 1964 el 21 de mayo, más de 800 fábricas fueron ocupadas por obreros en el gran Buenos Aires. En varias acciones posteriores la CGT logró poner 48 hs bajo su control más de 11.000 fábricas. La tercera etapa del Plan de Lucha, consistió en incentivar el activismo con realización de cabildos abiertos.
Posteriormente se lanzó la cuarta etapa, ya en el mes de diciembre.
El peronismo organizó el llamado»Operativo Retorno» que buscaba el retorno de Perón a la argentina en el año 1964 y que alteró el mundo político de entonces, el 1 de Diciembre, Perón, con Vandor, Delia Parodi, Framini y Jorge Antonio tomaron un vuelo de Madrid a Buenos Aires. Al hacer escala en Río de Janeiro el gobierno hizo que Brasil enviara nuevamente a España al ex presidente Perón, lo que convulsionó más el clima político nacional.
El 5 de agosto falleció el brillante ministro Blanco, que en materia económica es admirado con devoción en la actualidad por los sectores mas progresistas de la sociedad, fue reemplazado por el diputado Juan Carlos Pugliese, quien muchos años después desempeñaría la misma cartera con el Dr. Raúl Alfonsín.
Mientras esto ocurría avanzaban cada vez más las conversaciones para concretar un golpe de estado. El día 6 el entonces comandante del Ejército, general Juan Carlos Onganía, pronunció en West Point un discurso que preanunciaba los tiempos por venir.
El gobierno intervino la Pcia de Jujuy debido a los graves conflictos entre el gobernador Horacio Guzmán y la Legislatura.
Los comicios de renovación legislativa parcial convocados para marzo de 1965 tuvieron gran importancia política y fueron una derrota para el gobierno, el peronismo se presentó como Unión Popular. Los resultados determinaron que los peronistas habían obtenido 2.848.000 votos frente a 2.600.000 de la UCRP, el Mid de Frondizi tuvo 587.000 votos, y la UCRI de Alende 411.000; la Democracia Progresista 288.000, la Democracia Cristiana 248.000, UDELPA 183.000, y los Socialistas Democráticos 172.000. Los peronistas consiguieron que un total 52 legisladores de su sector ocuparan bancas.
La acertada política económica daba sus frutos, pese a la tremenda y destructiva oposición, la balanza de pagos ya era favorable a la Argentina; se refinanció la deuda externa, enfrentándose duramente el gobierno y su conducción económica con el FMI, como nunca más  ocurriría hasta la actualidad. El gobierno radical estudió la composición y costo de los medicamentos preparados por los laboratorios internacionales.
Un proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso dispuso que se congelara el precio de las medicinas mientras proseguía la investigación, esta medida ejemplar contra los monopolios farmacéuticos es reconocida actualmente hasta por los mas acérrimos adversarios de la UCR, y produjo junto a la anulación de los contratos petroleros, el abierto enfrentamiento del imperialismo con el gobierno democrático, que unido a la dirigencia gremial y política justicialista complotaban para destituirlo. Es importante recordar que una de las primeras medidas del nefasto dictador Juan Carlos Onganía fue liberar el precio de los medicamentos».
En materia de radio-difusión el gobierno nombró una Comisión integrada por tres miembros. La acción gubernativa logró extraordinarios resultados en lo económico un superávit de 500  millones de pesos, se colocaron antenas de 25 Kw. en radios de frontera y en el interior, la programación era brillante en materia artística. Se dio participación en las ganancias a los directivos y empleados, una conquista social por primera vez aplicada en un organismo del Estado. La libertad de expresión era total y absoluta se otorgaban espacios gratuitos a los partidos políticos no solo en épocas electorales.
Durante el gobierno radical del Dr. Illia, se produjo una impactante reactivación del aparato productivo, se impulsó como nunca antes el cooperativismo, con extraordinarios resultados en beneficio de los sectores mas débiles, la banca extranjera no le perdonaría esta medida a favor del pueblo, caído Illia comenzó a destruirse el cooperativismo en todas sus formas por las dictaduras o gobiernos entreguistas que se sucedieron) se redujo la deuda externa, de 3.390  millones de dólares a 2.650 millones; fue un gobierno de una enorme austeridad y ejemplaridad en el manejo de la cosa pública, su derrocamiento por un golpe de estado fascista, produjo un gigantesco retroceso en la república. Paradójicamente la mayoría de la población argentina fue indiferente ante la ruptura institucional, pero lentamente se comenzó a comprender la tragedia acontecida, que fue reconocida como tal hasta por sus propios artífices. La enorme figura de Don Arturo, fue tomando cada vez mas su justa dimensión y en los últimos años de su vida, era reconocido por el pueblo como un verdadero prócer viviente, cuando ingresaba a cualquier sitio público la gente al verlo aplaudía fervorosamente, era emocionante ver ese reconocimiento popular, más aún durante los terribles años de la dictadura del proceso militar donde desarrolló una intensa actividad; fue justo el destino al permitirle a ese gran argentino sentir el cariño y admiración de su gente que lo rodeaba en todo momento y lugar, la historia lo ha registrado como un grande de la política nacional.
El Dr. Arturo UmbertoIllia falleció en la Ciudad de Buenos Aires el 18 de enero de 1983, sus restos fueron trasladados al cementerio de la recoleta por una impresionante multitud, rodeado del pueblo al que sirvió con tanto patriotismo y abnegación.

 

 

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