Rajoy da un paso al costado y allana el camino a un acuerdo entre el PSOE y Podemos

El líder conservador dio un paso al costado al declinar la oferta del Rey Felipe VI de ser el primer candidato a la presidencia del Gobierno español que se someta a votación del parlamento.

Sin embargo, el Jefe del gobierno en funciones dijo que sigue aspirando al cargo porque cree que su proyecto es el mejor para el país.

«No renuncio a nada. Mantengo mi candidatura a la presidencia del gobierno, pero todavía no tengo los apoyos», aseguró Rajoy en conferencia de prensa en La Moncloa, sede del Ejecutivo.

Previamente, la Casa Real española había informado por medio de un comunicado que el líder del Partido Popular (PP) había «declinado el ofrecimiento del monarca de someterse al debate de investidura».

El anuncio llegó tras una reunión que Rajoy mantuvo con Felipe VI, en el Palacio de la Zarzuela, que cerró la ronda de contactos con los partidos políticos con representación parlamentaria que mantiene el rey antes de proponer oficialmente a un candidato a la Presidencia, que habitualmente es del partido vencedor de los comicios.

En los últimos días se especuló con la posibilidad de que Rajoy se bajara de su candidatura puesto que en el mes transcurrido desde los comicios del 20 de diciembre, en los que el PP venció pero sin mayoría para gobernar, no logró sumar apoyos suficientes para su investidura.

Para acallar los rumores, en la víspera del encuentro con el monarca, Rajoy ratificó su intención de ser el candidato.
Pero hubo algo no previsto que lo hizo cambiar de opinión: la oferta lanzada hoy por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, al Partido Socialista (PSOE) e Izquierda Unida (IU) de negociar la formación de un gobierno de coalición en el que el dirigente socialista, Pedro Sánchez, sea el presidente, y él vicepresidente.

Sin bien Sánchez se mostró dispuesto a explorar esta opción, dejó claro que sólo lo haría una vez que Rajoy fracasara en su intento de formar gobierno.

«No sólo no tengo una mayoría de votos a favor, sino que tengo una mayoría absoluta acreditada de votos en contra», argumentó horas después Rajoy al exponer los motivos que lo llevaban a declinar la oferta del rey.

El político conservador añadió que la candidatura conocida esta mañana de Podemos, PSOE e IU, «tendría menos votos en contra» y que, por lo tanto, «no tendría sentido que prepare mi investidura mientras otros ya negocian el Gobierno».

La decisión de Rajoy provocó indignación en el Partido Socialista: «Es una decisión muy irresponsable. Es un Rajoy agotado y aislado. Esta así por su voluntad y la acción de su gobierno», dijo César Luena, «número dos» del PSOE.

Un hipotético gobierno progresista alternativo al PP necesitaría también del apoyo, para constituirse y tener estabilidad, de los valencianos de Comprimís y de los nacionalistas vascos, además de la abstención de los independentistas catalanes, previendo la oposición del PP y los liberales de Ciudadanos.

El principal escollo es la exigencia de Podemos de celebrar un referéndum en Cataluña, aunque ese asunto ha pasado ya a un segundo plano en el discurso, al menos para allanar el camino de las negociaciones.

Iglesias aclaró hoy que su partido no renuncia a la celebración de la consulta catalana -algo a lo que Sánchez se opone- pero sostuvo que esta cuestión es una «propuesta» que se tendrá que hablar «junto con muchas otras».

«Hemos decidido tomar la iniciativa y dar un paso adelante. En este momento no caben medias tintas. O se está por el cambio o por el inmovilismo y el bloqueo», dijo el dirigente izquierdista, quien defendió que el nuevo Ejecutivo debe abordar medidas urgentes de emergencia social y cambios constitucionales.

«Si el PSOE quiere, puede haber un gobierno paritario, del cambio. Será un honor para mí, para nosotros, formar parte de ese gobierno», aseguró Iglesias.

«Si Rajoy fracasa (en formar gobierno), por supuesto hablaré con Pablo Iglesias para la conformación de un gobierno progresista y reformista», respondió Sánchez.

«Los votantes de Podemos y los socialistas no entenderían que Iglesias y yo no nos entendiéramos», agregó Sánchez, quien manifestó su disposición a hablar con el partido de izquierda así como otras fuerzas que quieran apoyar un gobierno progresista para España.

La intención de Rajoy es ganar tiempo previendo que las negociaciones entre Podemos y el PSOE serán muy difíciles y no hay muchas garantías de que lleguen a buen puerto.

«Pedro Sánchez quiere otra cosa diferente a lo que yo propongo. Quiere un pacto con Podemos, los catalanes e Izquierda Unida. Eso no le conviene a España. Yo propongo un acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos», dijo Rajoy, reiterando su oferta de coalición a socialistas y liberales.

«Demos tiempo y margen al diálogo por el interés general de España y los españoles. Merece la pena porque somos un gran país», pidió el presidente en funciones.

De acuerdo con la Casa Real, Felipe VI ha pedido al presidente del Congreso, el socialista Patxi López, que el próximo lunes le facilite en una nueva audiencia la lista de los representantes designados por los partidos para acudir a esta nueva ronda, que comenzará el miércoles.

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